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Jan 27

Residuos como el nuevo oro: ¿cómo reciclar nutrientes con técnicas de permacultura?

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Uno de los problemas que generamos en las casas, ciudades y campos, es la contaminación por residuos orgánicos y la erosión de suelos. Estos están muy relacionados ya que la fertilidad de los suelos depende de la incorporación de materia orgánica por parte de los descomponedores.

No es difícil ver que uno de los motivos por los que nuestros suelos sufren es la alteración de los ciclos naturales como el ciclo de la materia, si no devolvemos al suelo lo que nos ha dado en multitud de formas, mediante el cierre de ciclos ecológicos básicos, este tendrá un déficit y por lo tanto perderá fertilidad, si a esto le unimos un sinfín de problemas más a los que se enfrenta como el manejo del suelo, uso de agrotóxicos, sobrepastoreo, monocultivo, etc. podemos entender cómo hemos llegado a la situación actual.

En Permacultura existen multitud de estrategia para crear bancales fértiles utilizando recursos orgánicos de todo tipo, muchos de ellos pueden ser considerados por muchas personas como un residuo, pero si los podemos usar de una forma sabia y reciclarlos de manera natural obteniendo con ello un beneficio, tanto para el medio como para las personas, se convierten en un recurso muy valioso.

Teniendo en cuenta el gran problema que tenemos a nivel mundial con la erosión del suelo que provocamos con la agricultura y la ganadería, urge la necesidad de desarrollar nuevos sistemas de todo tipo que ayuden a frenar y revertir esta catástrofe.

A pequeña escala podemos contribuir a la mejora del suelo de muchas maneras, cuando se estudia permacultura y otras disciplinas relacionadas, aprendemos a diseñar estrategias y técnicas de todo tipo cuyo objetivo principal o secundario es regenerar el suelo.

Un ejemplo de estas estrategias es la multitud de tipos de bancales que se pueden crear en una huerta o jardín a pequeña escala, en este artículo os quiero enseñar uno de mis tipos favoritos, el bancal semi lasaña, por los buenos resultados obtenidos siempre, también porque por su naturaleza nos permite tener bancales elevados muy fértiles y eficientes en cuanto a la conservación de la humedad.

Este bancal es realmente una mezcla entre el Bancal Hugelkultur y el Lasaña típico, usando los materiales que se usan en ambos y añadiendo más suelo en la capa superior, para acortar el tiempo de espera en la plantación inicial. En este caso el sistema de contención del bancal elevado son alpacas de paja.

 

 

Estos bancales nos permiten crear una gran cantidad de suelo fértil en poco tiempo, además de que al contener troncos y ramas, estos tardan mucho en descomponerse, por lo que se comportan como un abono de larga duración. Por otra parte las alpacas de paja se comportan como aislantes que solventan el problema de pérdida de agua por evaporación de los bancales muy elevados en climas áridos.También son una forma muy buena de ciclar residuos de poda, césped, etc. cerrando ciclos de materia y energía de manera favorable.

Básicamente, consiste en colocar diferentes capas de materia orgánica dentro del hueco que delimitan las alpacas de paja, que al descomponerse a diferentes ritmos enriquecen el suelo y crean un sustrato muy rico encima del suelo existente. Las capas pueden estar formadas por multitud de tipos de materia orgánica, se explicarán por tipos y se pondrán ejemplos concretos, pero según los recursos de los que dispongamos la receta puede variar, lo importante es tener claro los tipos de recursos que necesitamos y el orden a la hora de colocarlos.

Las alpacas de paja, cumplen varias funciones además de la de contener, estas se transforman en abono usable cuando se sustituyen pero además también enriquecen el suelo del interior del bancal mientras lo contienen. Cuando se ponen en invierno, al caerle el agua las primeras veces, se activan y aumentan su temperatura interior creando un microclima favorable (calefacción) tanto en el bancal como a su alrededor. También se comportan como barrera antihierbas y ofrecen cierta protección ante animales como perros, conejos, gansos…

A modo estético, crean un ambiente muy especial y sirven como asientos, por lo que hacen que el bancal tenga su propio banco para trabajarlo y disfrutarlo.

 

 

Ventajas

  •   Muy productivos sin necesidad de aporte continuo de abonos
  •   Permiten elevar bancales usando residuos orgánicos
  •   Mantienen bien la humedad
  •  Se crea un suelo fértil profundo
  •  Favorece la vida en el suelo
  •  Compostera pasiva in situ
  • Permite devolver al suelo los restos de poda sin necesidad de triturar, y de manera que no puede generar plagas

 

Desventajas

  • Requieren gran cantidad de materia orgánica de diferentes tipos para su puesta en marcha
  • Requieren mucha energía para su puesta en marcha
  • Tiempos de espera
  • Plantación meditada

 

Análisis elemento

  •  Necesidades: materia orgánica, plantas, semillas, ubicación suficientemente soleada, refugio de vientos, protección ante animales domésticos y salvajes, alpacas de paja, herramientas, conocimientos.
  • Productos: suelo fértil, bancal cómodo de usar, ahorro de agua, hábitat favorable, producción hortícola, compost, herramienta educativa, producción de setas, mejoran la infiltración,
  • Comportamiento: autofértil, bajo consumo una vez establecido, resistente a heladas y altas temperaturas, requiere sustitución de alpacas, esponjas de agua,
  • Características intrínsecas: elevado, multifuncional (Produce compost y comida, contribuye especialmente a la biodiversidad del suelo, etc), requieren alpacas de paja cada cierto tiempo.

 

Materiales

Materia orgánica:

  • Seca
  • Verde
  • Troncos diferentes diametros
  • Ramas diferentes diametros
  • Compost
  • Gallinácea
  • Suelo
  • Alpacas de paja
  • Agua
  • Sistema de riego
  • Plantas y semillas

Cartón

Humus de lombriz

Microorganismos eficientes

Esporas de setas (Troncos inoculados)

 

 

Como se hace paso a paso

1- Delimitar y limpiar la ubicación

Una vez decidimos su ubicación y las medidas exactas, limpiamos la zona de hierbas adventicias y estas las guardamos, una vez despejado delimitamos la zona de excavación y la de las alpacas. Podemos usar cuerda y estacas, o solo las estacas sobre todo si su forma no es muy complicada.

 

2- Cavar y apartar el suelo para su posterior uso

Una vez delimitado procederemos a retirar unos 30 cm del suelo que iremos reservando para ponerlo en la penúltima capa, las plantas comenzarán a crecer en este y debajo tendrán todo el añadido.

 

3- Colocar las alpacas a modo de contención

 Estas se disponen en el perímetro del hueco pero fuera de este (así aumentamos la profundidad total del bancal y además favorecemos que la parte de abajo mantenga muy bien la humedad, en esta parte estarán los troncos que queremos mantener siempre húmedos para favorecer la aparición de hongos), si es necesario nivelamos para que queden lo más estable y bien colocadas posible, apretandolas entre sí todo lo que podamos. Las alpacas se colocan en horizontal con su eje longitudinal paralelo al suelo, y poniéndolas sobre la cara más estrecha dejando la más profunda en perpendicular al suelo, así tendremos más altura en el bancal y ocupan menos espacio

 

4- Colocar la capa de troncos

Empezamos a rellenar la primera capa de troncos, estos deben ser de árboles que no sueltan sustancias alelopáticas ni alteren mucho el ph del suelo como pueden ser pinos, eucaliptos, etc. Lo ideal es que sean troncos que todavía tengan un buen contenido de agua en su interior, si son recién cortados mejor (siempre siendo conscientes con su procedencia, no queremos cortar solo para hacer este bancal sino utilizar el residuo de la poda), así su descomposición será más fácil.

Intentaremos colocar los troncos de manera que los más grueso estén abajo y el diámetro se vaya reduciendo hacia arriba, dejando el menor número de huecos grandes posible, ya que no queremos que se formen bolsas de aire ni un espacio ideal para roedores.

Esta capa podrá medir más o menos dependiendo de la disponibilidad de materiales, pero lo ideal es que al menos haya unos 15-20 cm.

Una vez están los troncos colocados regamos todo el conjunto.

 

 

5- Colocar la capa de ramas

Continuamos rellenando con las ramas, siguiendo el mismo método que con los troncos más gruesos y rellenando a conciencia los huecos que hayan podido quedar entre los troncos.

Esta capa al menos debería tener unos 10 cm

 

 

 

6- Colocar capa de gallinaza

Ponemos una capa de gallinaza (mezcla de paja y estiércol de gallinas)que no esté muy fresca sobre las ramas de unos 5 cm y volvemos a regar, esto lavará parte de la gallinaza hacia abajo mezclados con las ramas y troncos y añadiendo nitrógeno a las capas inferiores. Y haciendo que se reduzca algo su espesor inicial.

 

7- Colocar capa verde

Encima de la gallinaza ponemos una capa de materiales verdes o frescos de 10 cm , pueden ser restos vegetales de la cocina, los mismos que para la compostera, también podemos usar restos de desbroce de hierbas frescas, césped, etc.

 

 

8- Colocar capa seca

Podemos usar cualquier material fibroso similar a la paja formando una capa de unos 10 cm, lo ideal es que no contenga muchas semillas sobre todo si lo que usamos es restos de plantas adventicias, pero bueno salvo algunas especies, en esta profundidad las semillas sufrirán y estarán a mucha profundidad como para germinar.

 

 

9- Colocar capa de compost maduro

 Ahora ponemos una capa de compost maduro, de unos 5 cm y volvemos a regar el conjunto para humedecerlo todo y hacer que el compost penetre en parte las capas inferiores, llevando microorganismos a estas y activando su descomposición.

10- Repetir capas

 Podemos repetir las capas 7, 8 y 9 para conseguir más profundidad de bancal, siguiendo la misma metodología. Normalmente lo que se hace es cavar más en el paso dos para tener más espacio disponible.

 

11- Colocar capa de suelo retirada al inicio

 Ahora ponemos una capa de unos 25 cm del suelo que retiramos al principio, lo ideal es que lo mezclemos con compost o humus para mejorar su contenido en nutrientes y su estructura. También podemos agregarle ME (microorganismos eficientes)

Esta capa será en la que plantaremos y tiene que tener una buena profundidad para evitar que las plantas lleguen con sus raíces muy rápido a las capas inferiores donde la materia orgánica en descomposición podría dañarlas al principio.

 

12- Colocar acolchado

 Colocamos una capa de acolchado de paja de unos 15 cm y volvemos a regar

 

 

13- Reposo fase térmica

 Al igual que en una compostera al principio la parte de debajo de las dos capas superiores aumentará de temperatura por el proceso de descomposición, esto depende del clima puede durar varios días, como aquí no vamos a remover una vez baja la temperatura ya no vuelve a subir mucho por lo que dejando un espacio de tiempo de un par de semanas no tendremos problemas, en verano este tiempo puede acortarse ya que las plantas quieren más temperatura en el suelo y más nutrientes.

Podemos comprobar con la mano que la temperatura no es elevada.

 

14- Plantar

 Una vez la temperatura está estabilizada plantaremos como en cualquier otro bancal, poniendo una buena biodiversidad y cuidandolas de la misma forma que el resto de los bancales. Devolviendo al bancal todos los restos de las mismas que no usemos para mantener la capa de acolchado siempre entre 10 y 15 cm.

 

15- Sustituir alpacas

Con el paso del tiempo, las alpacas se van transformando lentamente en compost no muy rico pero que nos sirve para multitud de usos entre ellos añadir parte al mismo bancal. Una vez su consistencia no sea adecuada, 1 o 2 años dependiendo del clima,se sustituyen con cuidado de que no se derrumben los bordes del bancal en el proceso.

 

 

Hay que tener en cuenta que el volumen del bancal se reducirá al compactar un poco con los riegos del montaje, por la pérdida de volumen de la materia orgánica al descomponerse, etc. por lo que da igual que al principio parezca que no cabe en las alpacas, después siempre baja algo.

 

Estos bancales nos han dado siempre muy buen resultado, y nos han sido muy útiles en el establecimiento de huertas escolares donde el terreno suele ser de suelo de relleno de los restos de la obra.

 

Además de resultar llamativos por las alpacas de paja, son muy indicados para trabajar con niños, y podemos observar el perfil del bancal y que está pasando en el suelo retirando una alpaca con cuidado, lo que resulta muy pedagógico para explicar la vida en el suelo a las personas de todas las edades

 

Escrito por Miguel Ruiz Villalobos

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